lunes, 17 de enero de 2011

MAGDALENAS MONJILES DE ACEITE



Magdalenas de aceiteSi tuviera propósitos de año nuevo seguro que los estaría incumpliendo porque uno sería publicar menos recetas de repostería y más de otras cosas. Afortunadamente no hay ninguno. Este año nada de imposiciones; prefiero tomar las cosas como vengan.

Y la verdad, es que parece que funciona. Muy de casualidad llegan estas magdalenas al blog. La receta es una de las habituales en casa (como la de la crema de calabacín o el pollo al chilindrón), la tenía en el montón de recetas por publicar y las fotos son de la última vez que las hice. Sé que puede sonar a cuento, pero desde que empecé a hacerlas en casa, no las he vuelto a comprar. Tampoco es que antes las trajese a casa por toneladas, pero es cierto. La idea de compartir la receta ahora viene porque el otro día –en una de esas multitudinarias y un poco locas reuniones navideñas de la familia Cocotte- estuvimos hablando un poco sobre comida, cocina, blogs… Y resultó que una de mis tías se enteró de que las magdalenas me salen bien (la modestia es para los mediocres, ya sabéis), me contó que a ella no le terminan de salir a pesar de su flamante y potentísimo horno nuevo con ventilador y turbina a reacción y... Decidí que lo mejor era publicarla aquí.

La receta está basada en una que encontré en “Los dulces de las monjas” (un libro de Sor Mª Isabel Lora publicado por Martínez Roca) pero le cambio el licor, le añado la ralladura de una naranja y, antes de meterlas en el horno, espolvoreo un pellizco de azúcar en el centro de la magdalena para que haga costra, como la que llevaban las que compraba mi madre por cajas cuando vivíamos en el chateau de la famille. ¡Ah, la infancia!

Ahora ya no tenéis excusas para desayunar como auténticos marqueses este invierno.

Ah, como novedad la receta en comodísimo pdf.


MAGDALENAS DE ACEITE

Dificultad: lo más difícil es encontrar los moldes de papel en el supermercado.

Ingredientes para unas 24 (magdalena arriba, magdalena abajo):
  • 6 huevos.
  • 1/4 de litro de aceite de oliva. Suave o fuerte, eso va en gustos. Yo voto por el intenso de los Montes de Toledo.
  • 250 g de azúcar.
  • 350 g de harina.
  • 1 copa de licor de naranja (o de coñac, en la receta original).
  • La ralladura de una naranja (esto es de mi cosecha).
  • 2 sobres de gaseosa (también se encuentra como gasificante de repostería).
  • Moldes de papel. Los mejores son los típicos blancos.
Preparación:
1 En un recipiente, batimos los huevos con el azúcar, el licor de naranja y la ralladura de naranja hasta que quede cremoso.

2 Después vamos añadiendo poco a poco la harina, el aceite y por último los sobres de gaseosa, procurando que se disuelvan muy bien.

3 Dejamos reposar la masa unos 20 minutos. Así las magdalenas salen mucho más esponjosas.

4 Seguidamente, llenamos los moldes de papel hasta unos dos tercios de su capacidad porque suben bastante (yo uso un molde metálico de Ikea para evitar que se desparramen, pero no es imprescindible, claro).

5 Espolvoreamos con azúcar y las metemos en el horno a 180º C durante unos 20 minutos.

Y ahora, a ver si sois capaces de esperar a que se enfríen antes de atacarlas.


lunes, 3 de enero de 2011

REAL ROSCÓN DE REYES


Ya vienen los Reyes Magos...¿Dos entradas en dos días? No es preocupéis, no tengo ninguna intención de caer en una vorágine de publicación del tipo Julia y Julie (tan común, por otra parte). Soy más de Ratatouille.

Lo de hoy es simple. Como dice Mme. Cocotte: “el Roscón es el postre más importante de la Navidad, y al ser el postre más importante de la Navidad, lo es de todo el año”. Pues bien, como aquí somos MUY de los Reyes queremos regalaros la posibilidad de hacerlo en casa. Puede que en un principio os parezca complicado pero no lo es. Requiere un pelín de paciencia y calcular bien el tiempo, sólo eso.




Además, aprovecho para hacer campaña a favor de que (si a pesar de nuestra receta no os atrevéis a elaborarlo en casa) lo compréis en una buena pastelería. Y si encima es de vuestro barrio, mejor que mejor. Los roscones industriales pueden estar bien para tener un detalle con los compañeros de trabajo o de clase pero, reconozcámoslo, que aguante “fresco” tres meses no es natural. No sé vosotros, pero para mi casa prefiero algo mejor.

La receta que sigue es la más que probada de Mme. Cocotte y ha pasado el “control de calidad” de mon frère, un glotón del que os hablaré otro día.

Ah, según la repostera, “para que salga bien, bien, hay que ser más de los Reyes Magos que de Papá Noel”. Y si ella lo dice…


ROSCÓN DE REYES

Dificultad: para cocinillas osados.

Ingredientes (para un rosconazo):
  • 650 g de harina de fuerza.
  • 100 g de mantequilla.
  • 125 g de azúcar.
  • 25 g de levadura fresca (o 2 sobres de levadura de panadería seca). Nada de Royal esta vez.
  • 2 huevos.
  • 1/4 de litro de leche.
  • 80 g de agua de azahar (aquí usamos el de Vahiné, de venta en un millón de supermercados).
  • 7 g de sal.
  • Ralladura de 1 limón y de 1 naranja.
  • 1 huevo batido con leche (para pintar el roscón).
  • Frutas confitadas.
  • Almendra fileteada.
  • Azúcar humedecida (es decir, azúcar blanquilla a la que añadiremos unas gotas de agua para que "engorde").
Preparación:
1 Hacemos el “pie”: mezclamos 3 cucharadas de leche tibia, la levadura y 2 cucharadas soperas de harina. Removemos bien con las varillas y dejamos levar hasta que doble el volumen.

2 Ponemos en un bol el resto de la harina, la mantequilla en pomada (como hace frío la podemos ablandar un poco en el microondas) , el azúcar, la sal, los huevos (2 huevos, 2), el agua de azahar, la leche, las ralladuras y el “pie” que ya habrá doblado su tamaño original y olerá genial. Trabajamos esta masa hasta que esté muy elástica. El resultado tiene que ser una masa lisa y brillante, que se despegue de las paredes del bol.

3 Dejamos levar en la nevera de 8 a 12 horas tapado con un trapo húmedo o en film. Vamos, que lo dejamos toda la noche al fresco.

4 Sacamos la masa de la nevera y la trabajamos unos minutos para que coja temperatura. Entonces, le damos forma al roscón. Al darle la forma de anillo, lo mejor es hacer un agujero en el centro de la masa y, a partir de ese agujero, darle forma al roscón. La otra manera (hacer una especie de salchicha y unir los extremos) queda más fea. Meter la sorpresa y dejar levar (sí, ¡otra vez!) a temperatura ambiente hasta que doble el volumen. Tarda como 2 horas.

5 Pintamos con huevo batido al que le habremos añadido un poco de leche para que al hornearse quede dorado y no tostado (parece que no, pero es una GRAN diferencia). Decoramos con las frutas confitadas (las que nos dé la gana) y espolvoreamos con azúcar ligeramente humedecida y almendras fileteadas. No hay reglas para decorar un roscón, claro, pero la tradición tiende al barroquismo, así que sed generosos.

6 Horneamos nuestra obra de arte triplemente fermentada a 180º durante 30 minutos, aproximadamente.

EL resultado... Lo mejor es olerlo al salir del horno, probarlo, mirarlo... ¡Buen provecho!


domingo, 2 de enero de 2011

MITAD ALMENDRA, MITAD AZÚCAR


Empiñonadas

El invierno ha llegado al chateau Cocotte (bueno, y a todo el hemisferio norte) y con él, la Navidad con sus villancicos, sus compras desaforadas, atascos, prisas, cenas de empresa y demás sofisticadas formas de tortura propias de la civilización occidental.

Pero podemos ser optimistas: lo peor ha pasado. Las cenas familiares -con sus langostinos recocidos, canapés infumables, subproductos alimenticios congelados...- ya son Historia y, como nos hemos portado bien y no nos hemos levantado de la mesa, ni le hemos tirado un muslo de pato a nuestra insufrible cuñada alsaciana, es de esperar que S.S.M.M. los Reyes de Oriente nos traigan todo lo que les hemos pedido en la carta. Lo mejor está por llegar. Los regalos y el roscón. ¡No sé qué me gusta más!

Pero, mientras tanto, tenemos que ocupar el tiempo en algo. Por ejemplo, en hacer mazapán en casa.

Me encanta el mazapán. Todos los años organizo una excursión a Toledo para poder comprar un poco en la confitería Santo Tomé (Calle Santo Tomé nº 3. Tfno 925 22 37 63). Eso sí, suelo adquirirlo en noviembre, así que para mí no es exactamente un "dulce navideño". No sé, tengo la impresión de que fuera de estas fechas tan señaladas lo dejan reposar mejor. Serán cosas mías, supongo.

En Toledo, el mazapán es un asunto muy serio. Todas las pastelerías que se precien de serlo, tanto de la capital como del resto de la provincia, lo fabrican y venden, especialmente en Navidad. De hecho, uno de los mejores lo elaboran los Manzanero en su fábrica de San Martín de Pusa (925 42 02 31), un pequeño pueblo de los Montes de Toledo. También lo podemos encontrar en conventos como el de San Clemente, que incluso tiene su propia leyenda sobre el origen del dulce. Falsa, por supuesto ;)

Tan serio es el asunto mazapanero que en 1613, cuando se constituyó el Gremio de la Confitería Toledana, ya se estableció una "ley de pureza" similar a la alemana de la cerveza, en la que se ordenaba que "... los mazapanes que se ficieren sean joropados e de almendras de Valencia e de azucar blanco e no de otra manera so pena que el que lo contrario ficiere, incurra en la pena de mil maravedies por cada vez y en perdimiento de tales mazapanes". No sé a cuantos euros estaría el maravedí, pero suena que a una pasta.

En cuanto a su elaboración, por supuesto, todos los cocinillas de la provincia sabemos que el mazapán se hace mezclando almendra marcona con azúcar en una proporción 1:1. Mitad azúcar, mitad almendra. Es algo que casi llevamos en los genes.

Nuestra receta está pensada para elaborarlo en casa, donde no es fácil que podamos moler la almendra y el azúcar hasta conseguir la textura deseada. En los obradores se utiliza una máquina llamada refinadora, provista de unos rodillos -tradicionalmente de granito- por los que se pasa la mezcla varias veces. Aquí nos saltaremos ese paso utilizando almendra molida y azúcar glas. Salvo por ese detalle, el resto de la preparación sigue el método tradicional, incluyendo el horneado sobre tabla, que la tradición en este caso tiene su importancia. También, pensando en una primera aproximación, lo hemos moldeado de la manera más sencilla posible. Empiñonadas y figuritas con forma de pan (barras y hogazas). Lo del pan se debe a que uno (tal vez el único) de mis propósitos de año nuevo es hacer pan en casa. Espero que no salga ardiendo :D

Como podéis ver en los enlaces de ahí abajo, para darle brillo al mazapán se le aplica un almíbar ligero. También he leído que se le puede aplicar clara de huevo según sale del horno. Habrá que experimentar. Igualmente, hay gente que en vez de agua le añade clara de huevo a la mezcla de almendra y azúcar. Se supone que hace que el mazapán quede más compacto, pero el mío ya lo es bastante. Las fotos que acompañan a este texto son de figuritas sin ese almíbar, que es como gusta en la familia Cocotte. Sólo puro aroma a almendra.

VIDEO 1 - Elaboración del mazapán en el obrador de Santo Tomé (TO).

VIDEO 2 - Cómo hacer figuras de mazapán.

VIDEO 3 - Dulces y mazapanes de los montes de Toledo


MAZAPÁN DE TOLEDO

Dificultad:inexistente. Incluso se podría involucrar a niños (es mi primera receta infantil, sí :D ).

Ingredientes (para medio kilo, que es una buena cantidad):
  • 250 g. de almendra molida.
  • 250 g. de azúcar glas.
  • 50 ml. de agua.
  • 50 g. de piñones (esto es para 250 g. de masa. Si solamente queréis hacer empiñonadas, usad 100g.)

Preparación:
1 Mezclamos la almendra molida con el azúcar glas. Añadimos el agua poco a poco, mientras vamos amasando hasta obtener una bola de masa homogénea. Al principio tendrá el aspecto de algo arenoso, pero no tarda casi nada en compactarse.

2 Envolvemos la bola en film y la dejamos reposar 24 horas en la nevera.

3 Para las figuritas, cortamos la mitad de la bola, hacemos un rulo de mazapán y de ese rulo vamos cortando trozos y dándole forma a las figuras. Los panes son lo más sencillo. Si queréis ampliar el catálogo, echadle un vistazo a los vídeos.

4 Para las empiñonadas, hacemos bolas con la otra mitad y las rebozamos con los piñones. Yo tuve que mojarlas con un poco de agua para que se pegasen.

5 Colocamos las figuras y las empiñonadas sobre una tabla y las horneamos a 200ºC durante 8 minutos. Hasta que esté dorado por arriba. Lo de la tabla forma parte de la tradición y sirve para que se hornée por arriba y quede casi sin hacer por abajo. Si lo hacemos directamente sobre la placa, la parte de abajo del mazapán se freirá en su propio aceite de almendra. Ojo, cuidado con la madera. El pino, por ejemplo, suelta resina al meterlo en el horno. Yo lo hice usando la tabla de cortar, aunque lo mejor es hacer pruebas antes.

6 Dejamos enfriar el mazapán porque cuando sale del horno está blando. Una vez frío, si queremos, le aplicamos brillo con un poco de almíbar ligero (ver el primer vídeo).

¡Y ya está! Espero que os guste.


miércoles, 22 de diciembre de 2010

¡FELIZ NAVIDAD!

Supongo que estos días estaréis más entre fogones que delante del teclado. De hecho, es donde debéis estar. Aún así, me gustaría desearos que una muy feliz Navidad y que el 2011 sea para todos un GRAN año. Así, en mayúsculas.


Feliz Navidad!!!



Un abrazo,
M. Cocotte.

jueves, 16 de diciembre de 2010

COCINILLA IV - POLLO A LA SIDRA


Decíamos ayer… Sí, ya sé que hace tiempo que no posteo nada, pero he estado muy ocupado con actividades de la vida real, como intentar convertirme en un miembro productivo de la Sociedad (dicho así parece una mafia, ¿verdad?) mediante el conocido sistema del “concurso-oposición”. Ya os contaré en qué acaba.

También le he dedicado algo de tiempo a la fotografía, que es otra de esas cosas a las que dedico el tiempo libre. Por si os interesa, podéis ver algunas fotos –hay una galería con algunas de las que publico en el blog- aquí. Por cierto, en lo que me hago con una Nikon D3100 o Canon EOS 550D, si queréis hacerme alguna donación en forma de cámaras de película para ampliar mi colección… ¡No seré yo quien ponga pegas! XD

La receta de hoy (si, de hoy, por fin) –que también forma parte de la sección COCINILLA- está especialmente dedicada a los que vuelven a casa por Navidad. Así no tendréis excusa para liberar de la cocina a las madres (o a quien se encargue de esa tarea en vuestra casa), que bastante tienen con pensar, comprar, cocinar y limpiar todas las cenas y comidas de estas fiestas tan entrañables. Y si además son capaces de ponerle buena cara a toda la familia… ¡Encomiable!

(Ah, atención al blog, que en estos días vamos a aprender a hacer mazapán y roscón de reyes).

En fin, al lío…


POLLO A LA SIDRA

Dificultad:si puedes cantar “vuelveee, a casa vuelveee por Navidad”, puedes hacerlo.

Ingredientes (6 personas. ¡Es que lleva mucho arroz!):
  • 1 pollo troceado. Id al carnicero antes de que enloquezca por Navidad.
  • 1 botella de sidra (con la típica del gaitero -etiqueta plateada- nos vale).
  • Aceite de oliva virgen extra.
  • Sal.
  • (Para el arroz salvaje a la mantequilla)
  • 250 g. de arroz salvaje (de ese que viene mezclado con arroz largo vaporizado).
  • Mantequilla.
  • Más sal

Preparación:

1 Sazonamos el pollo con sal. Bueno, y con pimienta si queremos. Lo doramos en la sartén, con aceite de oliva. Es muy importante que quede bien dorado, porque luego lo vamos a cocer en sidra y no molaría nada que se quedase blancucho como un turista alemán recién llegado a Mallorca.

2 Calentamos la sidra en una olla. Cuando rompa a hervir, añadimos el pollo dorado y lo cocemos hasta que la salsa esté oscura y espesa. 40 minutos, aproximadamente, a fuego lento. Si no, os quedará liquida como a mí. Y miraréis con odio las fotos de vuestro pollo.

3 Arroz salvaje a la mantequilla (es más el nombre que otra cosa): cocemos el arroz en agua hirviendo con sal, Cuando esté tierno, lo colamos y lo rehogamos en un poco de mantequilla. Como el arroz salvaje y el normal son cereales distintos, tienen tiempos de cocción diferentes. Por eso es importante que uséis una mezcla de arroz salvaje con arroz vaporizado. No “preocuparse” que lo hay hasta de Mercadona.

4 Servimos el pollo en una fuente con el arroz, por ejemplo.

Podemos añadirle a la salsa un poco de nata líquida mezclada con maicena para que espese, aunque yo prefiero que lo haga por la vía de la reducción. También podemos añadirle unos frutos secos. Ah, y el pollo admite congelación. ¿Alguien da más?



domingo, 10 de octubre de 2010

"... Y TÚ PARTIRÁS".

Ya es oficial. Se acabó lo que se daba. Me refiero al verano, claro. La costumbre en Talavera-sur-Mer es que sea la Feria de San Mateo, que no el devenir solar, quien marque el momento. Se acaba la fiesta, los pulpeiros recogen sus trastos de pulpear (sí, los hay por todas partes, amigos, no sólo en la húmeda Galicia) y el señor alcalde da la orden de que los operarios distribuyan hojas secas por toda la ciudad. Lo de la lluvia, el frío y los charcos ya es cosa de la Naturaleza.

En realidad, yo no soy muy de ferias. Salvo que me guste algún concierto, no suelo pasar por allí. Tengo por costumbre comprar unas almendras garrapiñadas (es algo heredado de mi padre y que he establecido como tradición o casi), pero es muy inusual que haga parada en alguna caseta. Ni cañas, ni pinchos ni nada de nada. Supongo que, como a muchos paisanos, me gusta más ir a los sitios habituales, que en estos días se encuentran más despejados. Aunque tampoco salgo mucho últimamente, para qué engañarnos.

Al grano. Llega el otoño, que personalmente me gusta mucho más que el tórrido y agobiante verano. Hace menos calor, llueve un poco, dan más ganas de cocinar (al menos a mí), hay castañas y granadas, se puede salir a la calle después de comer y no a las diez de las noche...

Para celebrar tan magno acontecimiento decidimos que lo mejor era preparar una pequeña cena en la maison Cocotte. Y toda cena organizada, por muy ligera que uno pretenda que sea, debe tener un menú. Éste, en esta ocasión:


Cena "El final del verano llegó", 2010.

Menú

Crema fría de pimientos del piquillo.
Sándwiches de queso y rúcula.
Sándwiches de salmón con huevo.

Sangría de cítricos.

Helado de turrón.


Sí, sencillito pero resultón. Una crema de verdura (estuvo en un tris de ser un gazpacho), unos sándwiches algo más elaborados que el típico mixto y de postre, un helado cortesía de “El Polo Norte”, que – con ese nombre de tebeo de Mortadelo y Filemón, sí - es el sitio donde uno se come los helados de inicio y fin del verano desde que el mundo es mundo (para uno, claro). Un pequeño negocio familiar donde los elaboran helados desde hace unos sesenta años o así y que forma parte de la pequeña historia local.

En cuanto a lo demás, los emparedados -me encanta esa palabra, lo acabo de descubrir- sirven para que no se te suba toda la sangría de golpe. Otro día os cuento cosas sobre mi relación con ellos, con Madrid, el Rodilla de Moncloa…

Ahora las recetas, que si no esto se alarga. Un abrazo.


CREMA FRÍA DE PIMIENTOS DEL PIQUILLO

Dificultad:Todo el menú se hace en modo "cocinero novato"-on.

Ingredientes (3 personas. Por motivos matemáticos, ya veréis).
  • 25 g. de mantequilla.
  • 25 g. de harina.
  • 1/2 litro de leche.
  • 5 pimientos del piquillo asados.
  • Cebollino picado (esto es al gusto de cada uno).
  • Sal.
Preparación:

1Derretimos la mantequilla. Añadimos la harina y la rehogamos, Incorporamos las leche lo cocemos unos minutos más. Cinco o así.

2Añadimos los pimientos escurridos a la preparación anterior.

3Lo trituramos hasta obtener una crema homogénea. Lo colamos. Ahora que ya está lista la dejamos enfriar. Se puede servir fría o también tibia. Al hacerlo, podemos espolvorear cebollino picado finamente.

Truco: le podemos añadir una pizca de pimienta de cayena. Pero una pizca. Que luego os creeréis que os miran con arrobo y no es eso, es el picante.

***

SÁNDWICHES DE SALMÓN CON HUEVO

Ingredientes (Para 3 unidades. 6 una vez cortados al bies).
  • 6 lonchas de salmón ahumado.
  • 1 huevo.
  • 1/2 dl. de aceite de oliva virgen extra.
  • 1 cucharada de eneldo picado.
  • 1 cucharada de mostaza en grano.
  • Sal.
  • Pan de molde sin corteza.
Preparación:

1Cocemos el huevo durante 10 minutos. Lo pelamos y lo picamos finamente.

2Lo mezclamos con el aceite, el eneldo picado, la mostaza y una pizca de sal.

3Montamos los sándwiches con la mezcla y el salmón. Los cortamos por la mitad (porque todo el mundo sabe que los sándwiches están más ricos si tienen forma triangular) y listo.

***

SÁNDWICHES DE QUESO Y RÚCULA

Ingredientes (Para 3 unidades, también).
  • 150 g. de queso fresco.
  • Rúcula (al gusto).
  • Pasas sin pepitas (también al gusto).
  • Pan de molde sin corteza.
Preparación:

1Picamos la rúcula tanto como podamos. Se la añadimos al queso fresco y lo batimos hasta que esté distribuída uniformemente. Añadimos las pasas, éstas sin picar, y lo volvemos a remover todo. Cuando consideremos que la mezcla está a nuestro gusto, la tapamos con film –por ejemplo- y la dejamos reposar en la nevera una media hora o así. El objetivo de esto es que las pasas cojan algo de humedad y resulten más blandas al hincarle el diente. O los dientes, si tenéis más de uno.

2Pasado ese tiempo, untamos la mezcla en el pan y cortamos en diagonal, obteniendo unos triángulos rectángulos en los que a^2 = b^2 + c^2 XD

***

SANGRÍA DE CÍTRICOS (DE MARTÍN BERASATEGUI)

Ingredientes:
  • 1 botella de vino tinto del año.
  • 2 cucharadas de azúcar.
  • 1 naranja y 1 limón cortados en pedazos gruesos.
  • El zumo de 1 naranja y el de 1 limón (yo echaría el de medio limón).
  • 3 dl. de moscatel de buena calidad.
  • Hielos.
Preparación:
"En una jarra hermosa, vaciamos la botella de vino. Añadimos los trozos de naranja y limón y muchos hielos, machacando el conjunto con una cuchara de madera. A continuación, añadimos el azúcar y los zumos de naranja y limón y dejamos que la mezcla macere unos minutos. Pasado este tiempo, añadimos el moscatel, damos unas vueltas enérgicas y listo”.

Cocina en casa con Martín Berasategui. Ed. El País Aguilar, 2009.



miércoles, 15 de septiembre de 2010

COCINILLA III - BIZCOCHO DE YOGUR



Me he resistido tanto como me ha sido posible, pero todo llega a su fin y -aunque no soy muy del Dúo Dinámico (éste, no; éste)– tengo que reconocer que “el final del verano llegó”. Pero no partiré. Bueno, una pequeña escapada no me vendría mal. El hecho es que toca rentrée. Me gusta esa palabra. Es mucho más teatral que nuestra “vuelta al cole” o “comienzo del curso” o “reaparición”. Aunque ésta última traducción, se acerca bastante a la realidad, ¿no?

Como habréis notado, no he publicado nada desde finales de Julio, cuando asistí a una reunión de bloggers en Madrid. Decidí tomarme unas vacaciones en Agosto (se han alargado un poco, sí) y aunque la actividad por facebook y twitter no ha parado nunca del todo, la segunda quincena fue un tiempo de necesaria desconexión. A ver si ayuda a retomarlo con ganas, porque hay algunos proyectos por ahí (ya os contaré, ¡curiosos!).

Para la reaparición en escena de M. Cocotte vamos a comenzar retomando la sección COCINILLA. Hoy con el más que clásico bizcocho de yogur. Sí, ese en el que se usa el mismo vaso del yogur, como medidas de los ingredientes. De todas maneras, yo los pesé para no andar guarreando con el vasito. Para los que no os acordéis de que va esto de COCINILLA, es una idea que surgió hace unos meses y que consiste en publicar recetas sencillas para que la gente se anime a meterse entre fogones. Bueno, o descubran que la vitrocerámica es algo más que un extraño cristal negro donde dejar las bolsas de la compra. (Sí, yo también lo hago. ¿Y qué? XD )

La idea es, acabar haciendo un pdf con esas recetas y compartirlo. Por supuesto, y aunque hay una lista de platos, si tenéis alguna sugerencia podéis mandar un correo a monsieurcocotte@gmail.com o, mejor aún, dejar un comentario, que hace más ilusión.

A lo que iba. El bizcocho de yogur. Los bizcochos son algo así como un fondo de armario. Es imprescindible saber hacer al menos uno para poder zamparte un trozo con un vaso de leche, o para usarlo como base de una tarta, para quedar bien con la suegra (bueno, eso es imposible, vale) o, como tantas veces hemos visto en la tele, para usarlo de caballo de Troya a la hora de cotillear la casa de una vecina. Así nos sentiremos mucho menos culpables a la hora de pronunciar frases como: “¿Sabes, querido? Mme. Chaudfroid se ha comprado un espantoso sofá de Ikea. ¡De Ikea! ¿Te lo puedes imaginar?”.

Ah, por cierto, un saludo a las chicas LDA por animarme (o hacer presión social, que es otra manera de verlo) a que aparcase mi estado vegetativo/vacacional. Aunque la idea de vivir una larga tarde de agosto, me gusta, para qué engañarnos

Y ahora, pasemos a la receta…



BIZCOCHO DE YOGUR

Dificultad:La que tiene mezclar cosas y echarlas en un molde. Que esto es COCINILLA!!!

Ingredientes (para un desayuno de sábado, por ejemplo):
  • 3 huevos.
  • 1 yogur natural. Yo usé un griego del MC, como veréis en las fotos. Ah, con los de sabores el bizcocho sabe a plástico. Yo aviso.
  • 1 vaso de yogur de aceite de oliva suave (en adelante, VY, como en los libros de física). Hay gente que usa aceite de girasol. Hay gente "pa' tó" XD
  • 2 VY de azúcar. O 260 g.
  • 3 VY de harina. O 270 g. ¿Veis cómo lo pesé?.
  • 1 sobre de levadura en polvo Royal. O levadurina. O baking powder. O cómo lo llaméis vosotros.
  • Por enriquecerlo, aunque no es imprescindible, le añadí 40g. de pasas, 50 g. de nueces y la ralladura de medio limón. Lo que tenía por casa, vamos.

Preparación:


1 Vamos a hacer la mezcla en dos tiempos. La verdad es que podríamos batirlo todo y meterlo en el horno, pero creo el resultado es mejor así. Mezclaremos los ingredientes “secos” por una parte y los “húmedos” por otra.






2 Una vez que tengamos las dos mezclas preparadas, las uniremos batiéndolo todo a mano. Alguna vez lo he hecho usando la batidora y queda un bizcocho con aspecto industrial. No es lo que buscamos, eso se lo dejamos a la tía Mildred, que es una señora de mentira. O eso espero.








3 Untamos el molde donde lo vamos a hornear con mantequilla y lo espolvoreamos con un poco de harina. Vertemos la mezcla y lo introducimos en el horno, que ya habremos precalentado (es decir, que llevará unos 10 o 15 minutos encendido), a 180º C unos 45 minutos, o hasta que al pinchar la masa con una aguja, ésta salga limpia. Me gusta mucho más esa manera de medir el tiempo. Y es mucho más sencilla, la verdad.






Esta receta lleva aceite, pero podéis cambiarlo por mantequilla. Eso sí, si lo hacéis, avisadme para que vaya a probarlo. Yo llevo la leche :)