Me encanta encontrar recetas cuando compro algo. Sobre todo cuando son buenas. Ya sé que tengo demasiadas –y que también hablo de más sobre comida, pero eso es harina de otro costal– diseminadas en un montón de recetarios, cuadernos, paquetes diversos, fotocopias, pedeefes guardados en mi HD externo (desde que murió mi VAIO no me fío nada de la tecnología),... Como os decía, me gusta recortar esas recetas para hacerlas en casa. Debe ser algo que viene con el cromosoma, porque siempre se lo he visto hacer a Maman Cocotte (de soltera, Duvillage), que dispone de una excelente colección de recortdas procedentes de las más diversas fuentes y repartidas en las honduras de los cajones de su cocina.
Esta crema de chocolate para adultos, ligeramente picante y con un sabroso toque salado la encontré en una tableta de chocolate para fundir y viene “firmada” por Elena Arzak, LA heredera. En realidad, no creo que haya pasado nunca por sus manos, claro, pero sirve para que nos tiremos un poco el pisto cuando -en plena comida de amiguetes/familia- soltemos que es un postre de una cocinera moderna y prestigiosa, no de nuestra vecina Paqui, que tiene mucho menos glam.
Llegados a este punto, a lo mejor os estáis preguntando: "¿y qué puñetas es una ganache (pronúnciese “ganásh” para parecer aún más finos)?" Pues, según el Larousse de los postres, es “una mezcla de chocolate, crema de leche -nata, para el común de los mortales- y mantequilla que se emplea para rellenar, cubrir o glasear un pastel”. En este caso se toma sola y va aromatizada con aceite de oliva, cayena en polvo y sal. Otra idea sería darle aroma con algún licor, cosa muy habitual. En cuanto a la cayena, mejor quedarse corto que pasarse. Si no, la sensación será de "esto quema como fuego!" y no es agradable ver a nuestros comensales peleándose por la jarra del agua como unos gladiadores cualesquiera.
Por cierto, acabo de caer en que es mi primer postre con chocolate en el blog. Mucho bizcocho y mucha leche, pero salvo la megagalleta y unas cookies, nada de nada. Vaya desastre. ¿Así quiero atraer amables lectores? En lo que voy pensando más cosas chocolateadas para hacer –ahora mismo ya he anotado dos- me gustaría compartir las que me parecen más chulas entre todas las que he visto por ahí: los bombones de bacon de Garbancita, el bizcocho de chocolate y vino tinto de Cova, la mousse de chocolate y la tarta Sacher de Su, el brownie con fresas, zanahoria y hierbabuena de David, la espectacular tarta de tres chocolates de Sandra, el “choc philly cake” de Bea y, por supuesto, todo el blog entero de Esther: Chocolatísimo.
Un postre -esta ganache algo impostora- distinto, sencillo y resultón como no podía ser de otra manera viniendo de la maison Cocotte ;)
La receta, a vuestra disposición en comodísimo formato imprimible, aquí.
GANACHE PICANTE DE CHOCOLATE Dificultad: para cocineros con experiencia en calentar leche. Ingredientes (cuatro raciones de postre sorprendente):
Preparación: 1 Calentamos en un cazo la nata, la mantequilla y los 75 ml de agua. En cuanto hierva, lo vertemos sobre el chocolate troceado y removemos hasta obtener una mezcla de consistencia cremosa. 2 Añadimos el aceite y la cayena y lo mezclamos bien. 3 Lo repartimos en copas –yo lo hice en vasos bajos de vino– y lo dejamos reposar por lo menos 3 horas en el frigorífico. 4 Justo antes de servirlo, decoramos con la naranja confitada picada y la sal. Y ya. Así de sencillo es. |